SB 6.3.33
māyā-guṇeṣu ramate vṛjināvaheṣu
anyas tu kāma-hata ātma-rajaḥ pramārṣṭum
īheta karma yata eva rajaḥ punaḥ syāt
El devoto tiene el deber de cantar el mantra Hare Kṛṣṇa. A veces lo canta con ofensas, y a veces sin ofensas, pero si adopta seriamente el proceso, alcanzará la perfección, que no se puede alcanzar a través de las ceremonias rituales védicas de expiación. Hay personas que, apegadas a las ceremonias rituales védicas, no creen en el servicio devocional, y aconsejan el proceso de expiación, sin considerar el canto del santo nombre del Señor; esas personas no logran alcanzar la perfección suprema. Por esa razón, los devotos, que están completamente desapegados del disfrute material, nunca abandonan el cultivo de conciencia de Kṛṣṇa para dedicarse a las ceremonias rituales védicas. Aquellos que están apegados a las ceremonias rituales védicas debido a los deseos de disfrute, tienen que pasar una y otra vez por los inconvenientes de la existencia material. Mahārāja Parīkṣit ha comparado sus actividades con kuñjara-śauca, el baño del elefante.
