SB 6.9.42
La existencia espiritual de la Verdad Absoluta puede comprenderse en tres fases: Brahman, Paramātmā y Bhagavān (brahmeti paramātmeti bhagavān iti śabdyate). Bhagavān, la Suprema Personalidad de Dios, es la causa del Brahman y de Paramātmā. El Brahman, la Verdad Absoluta impersonal, es omnipresente, y Paramātmā está localizado en el corazón de todos, pero Bhagavān, el objeto de adoración de los devotos, es la causa original de todas las causas. El devoto puro es consciente de que la Suprema Personalidad de Dios no tiene que ser informado de lo que Su devoto necesita o deja de necesitar, pues para Él no hay nada desconocido. El devoto puro sabe que no hay que recurrir a la Verdad Absoluta para resolver las necesidades materiales. Por esa razón, tras informar al Señor Supremo del sufrimiento que les causaba el ataque de Vṛtrāsura, los semidioses se disculparon de haber orado por su seguridad personal. Normalmente, el devoto neófito acude al Señor para liberarse del sufrimiento o de la pobreza, o en busca de conocimiento especulativo acerca del Señor. La Bhagavad-gītā (7.16) menciona cuatro clases de hombres piadosos que comienzan a ofrecer servicio devocional al Señor: el afligido (ārta), el que necesita dinero (arthārthī), el inquisitivo (jijñāsu), y el que está buscando la Verdad Absoluta (jñānī). Sin embargo, el devoto puro sabe que el Señor es omnipresente y omnisciente, de modo que no hay necesidad de ofrecerle oraciones ni de adorarle en busca de beneficios. El devoto puro se ocupa siempre en el servicio del Señor sin pedirle nada. El Señor está en todas partes, y conoce las necesidades de Sus devotos; por consiguiente, no hay razón para molestarle pidiendo beneficios materiales.
