SB 7.10.39

enaḥ pūrva-kṛta yat tad
rājānaḥ kṛṣṇa-vairiṇaḥ
jahus te 'nte tad-ātmānaḥ
kīṭaḥ peśaskṛto yathā
Palabra por palabra: 
enaḥ — esa actividad pecaminosa (de blasfemar contra el Señor Supremo); pūrva-kṛtam — realizada en vidas anteriores; yat — la cual; tat — esa; rājānaḥ — los reyes; kṛṣṇa-vairiṇaḥ — actuando siempre como enemigos de Kṛṣṇa; jahuḥ — abandonaron; te — todos ellos; ante — en el momento de la muerte; tat-ātmānaḥ — alcanzar el mismo cuerpo o forma espiritual; kīṭaḥ — un gusano; peśaskṛtaḥ — (cazado por) un zángano negro; yathā — igual que.
Traducción: 
Además de Śiśupāla y Dantavakra, muchísimos reyes que actuaron como enemigos de Kṛṣṇa alcanzaron la salvación en el momento de la muerte. Por estar pensando en el Señor, recibieron cuerpos espirituales con la misma forma que el cuerpo del Señor, del mismo modo que los gusanos cazados por un zángano negro obtienen un cuerpo del mismo tipo que el zángano.
Significado: 

Este verso explica el misterio de la meditación yóguica. Los verdaderos yogīs meditan constantemente en la forma de Viṣṇu en sus corazones. En consecuencia, cuando les llega el momento de la muerte, abandonan el cuerpo pensando en la forma de Viṣṇu, y, de ese modo, alcanzan Viṣṇuloka, Vaikuṇṭhaloka, donde reciben un cuerpo con el mismo aspecto que el del Señor. Ya en el Sexto Canto leíamos que los viṣṇudūtas que vinieron de Vaikuṇṭha a liberar a Ajāmila tenían el mismo aspecto que Viṣṇu, con cuatro brazos y las mismas características que Viṣṇu. Podemos concluir, por tanto, que, si practicamos el pensar en Viṣṇu y, en el momento de la muerte, nos absorbemos en pensar en Él, iremos de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Incluso enemigos de Kṛṣṇa que pensaban en Kṛṣṇa con sentimientos de temor (bhaya), como en el caso del rey Kaṁsa, recibieron un cuerpo en una identidad espiritual semejante a la del Señor.