SB 7.10.40

yathā yathā bhagavato
bhaktyā paramayābhidā
nṛpāś caidyādayaḥ sātmyaṁ
hares tac-cintayā yayuḥ
Palabra por palabra: 
yathā yathā — tal como; bhagavataḥ — de la Suprema Personalidad de Dios; bhaktyā — con servicio devocional; paramayā — supremo; abhidā — pensando sin cesar en esas actividades; nṛpāḥ — reyes; caidya-ādayaḥ — Śiśupāla, Dantavakra y otros; sātmyam — la misma forma; hareḥ — de la Suprema Personalidad de Dios; tat-cintayā — por pensar constantemente en Él; yayuḥ — fueron de regreso al hogar, de vuelta a Dios.
Traducción: 
Mediante el servicio devocional, los devotos puros que piensan sin cesar en la Suprema Personalidad de Dios reciben un cuerpo semejante al Suyo. Eso se denomina sārūpya-mukti. Śiśupāla, Dantavakra y los demás reyes pensaban en Kṛṣṇa considerándole su enemigo, pero, aun así, alcanzaron el mismo resultado.
Significado: 

En los pasajes del Caitanya-caritāmṛta que recogen las instrucciones del Señor Caitanya a Sanātana Gosvāmī se explica que el devoto, externamente, debe ser estable en la práctica cotidiana de su servicio devocional, mientras internamente siempre debe pensar en la melosidad de servicio del Señor por la que se sienta particularmente atraído. Ese pensar constante en el Señor capacita al devoto para ir de regreso al hogar, de vuelta a Dios. Como se afirma en la Bhagavad-gītā (4.9): tyaktvā dehaṁ punar janma naiti mām eti: Después de abandonar el cuerpo, el devoto ya no tiene que recibir más cuerpos materiales, sino que va de regreso a Dios y recibe un cuerpo espiritual semejante al de los sirvientes eternos del Señor cuyo ejemplo estaba siguiendo. Sean cuales sean sus preferencias en el servicio al Señor, el devoto puede pensar constantemente en los acompañantes del Señor: los pastorcillos de vacas, las gopīs, los padres del Señor, Sus sirvientes y los árboles, la tierra, los animales, las plantas y el agua de la morada del Señor. Como piensa constantemente en esos aspectos, adquiere una posición trascendental. Reyes como Śiśupāla, Dantavakra, Kaṁsa, Pauṇḍraka, Narakāsura y Śālva fueron salvados de un modo semejante. Así nos lo confirma Madhvācārya:

pauṇḍrake narake caiva
śālve kaṁse ca rukmiṇi
āviṣṭās tu harer bhaktās
tad-bhaktyā harim āpire

Pauṇḍraka, Narakāsura, Śālva y Kaṁsa eran enemigos de la Suprema Personalidad de Dios, pero, como pensaban constantemente en Él, todos ellos alcanzaron el mismo tipo de liberación: sārūpya-mukti. Ése es el destino que espera también al jñāna-bhakta, el devoto que sigue la senda del jñāna. Si hasta los enemigos del Señor alcanzan la salvación por pensar constantemente en Él, ¿qué se puede decir de los devotos puros, que se ocupan siempre en el servicio del Señor y que, en todas sus actividades, piensan solamente en Él?