SB 7.11.24
sevā svāminy amāyayā
amantra-yajño hy asteyaṁ
satyaṁ go-vipra-rakṣaṇam
Todo el mundo tiene experiencia de que los empleados o sirvientes, por lo general, tienen costumbre de robar. Se considera sirviente de primera clase al que no roba. Según se recomienda en este verso, todo śūdra que se precie debe mantenerse siempre limpio, no debe robar ni mentir, y siempre debe ofrecer servicio a su amo. El śūdra puede asistir a los sacrificios y ceremonias rituales védicas acompañando a su señor, pero no debe pronunciar los mantras, que sólo deben ser pronunciados por los miembros de las clases superiores de la sociedad. Para que el canto de mantras dé resultado, es necesario ser perfectamente puro y haberse elevado al nivel de los brāhmaṇas, kṣatriyas o vaiśyas, o, en otras palabras, ser un dvija, un nacido por segunda vez.
