SB 7.13.32

paśyāmi dhanināṁ kleśaṁ
lubdhānām ajitātmanām
bhayād alabdha-nidrāṇāṁ
sarvato 'bhiviśaṅkinām
Palabra por palabra: 
paśyāmi — en la práctica puedo ver; dhaninām — de personas que son muy ricas; kleśam — las miserias; lubdhānām — que son sumamente codiciosas; ajita- ātmanām — víctimas de sus sentidos; bhayāt — debido al miedo; alabdha- nidrāṇām — que sufren de insomnio; sarvataḥ — de todas partes; abhiviśaṅ- kinām — particularmente temerosos.
Traducción: 
El brāhmaṇa continuó: En realidad, veo que el hombre rico, víctima de sus sentidos, está muy codicioso por atesorar riquezas; debido a ello sufre de insomnio, pues, a pesar de sus riquezas y opulencias, todo le produce temor.
Significado: 

Los capitalistas codiciosos atesoran riquezas sometiéndose a condiciones muy penosas; el resultado es que sus mentes están siempre agitadas, pues la honestidad de sus métodos es dudosa. Debido a ello, por la noche no pueden dormir, y tienen que recurrir a los tranquilizantes para poder conciliar el sueño. A veces, ni siquiera las píldoras pueden calmarles. Por consiguiente, el resultado de tanto trabajo y tanto dinero atesorado no es, de ninguna manera, la felicidad; lo único que obtienen es aflicción. ¿De qué sirve adquirir una posición de bienestar, si la mente está siempre perturbada? Por esa razón, Narottama dāsa Ṭhākura, en una canción, dice:

saṁsāra-biṣānale, dibāniśi hiyā jvale,
juḍāite nā kainu upāya

«Estoy sufriendo el venenoso efecto del disfrute material. Mi corazón siempre está ardiendo y a punto de fallar». El resultado de la inútil acumulación de riquezas de los codiciosos capitalistas es que tienen que sufrir el ardiente fuego de la ansiedad, y tienen que vivir con la preocupación constante de ahorrar dinero e invertirlo adecuadamente a fin de tener cada vez más. Verdaderamente, ese modo de vivir no da felicidad, pero, debido al hechizo de la energía ilusoria, las personas materialistas se ocupan en ese tipo de actividades.

Por lo que se refiere a nuestro movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, obtenemos dinero de un modo natural, por la gracia de Dios, distribuyendo nuestros libros. Esa distribución de libros no es para complacer nuestros sentidos; son muchas las cosas que se necesitan en la propagación del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, y Kṛṣṇa nos provee del dinero necesario para fortalecer esta misión. La misión de Kṛṣṇa es difundir la conciencia de Kṛṣṇa por todo el mundo, y para ello es natural contar con el dinero necesario. Por esa razón, Śrīla Rūpa Gosvāmī Prabhupāda nos aconseja que no abandonemos el apego por el dinero que puede emplearse en la difusión del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa. Śrīla Rūpa Gosvāmī, en su Bhakti-rasāmṛta-sindhu (1.2.256), dice:

prāpañcikatayā buddhyā
hari-sambandhi-vastunaḥ
mumukṣubhiḥ parityāgo
vairagyaṁ phalgu kathyate

«Cuando las personas deseosas de alcanzar la liberación renuncian a cosas que, a pesar de ser materiales, están relacionadas con la Suprema Personalidad de Dios, se dice que su renunciación es incompleta». El dinero que puede ayudar en la propagación del movimiento para conciencia de Kṛṣṇa no es parte del mundo material, y no debemos abandonarlo, pensando que es material. Śrīla Rūpa Gosvāmī aconseja:

anāsaktasya viṣayān
yathārham upayuñjataḥ
nirbandhaḥ kṛṣṇa-sambandhe
yuktaṁ vairāgyam ucyate

«La persona que, sin estar apegada a nada, lo acepta todo en relación con Kṛṣṇa, está situada correctamente, por encima de todo sentimiento de propiedad» (Bhakti- rasāmṛta-sindhu 1.2.255). Indudablemente, vienen grandes cantidades de dinero, pero no debemos apegarnos a ese dinero para emplearlo en complacer los sentidos; cada céntimo debe gastarse en la propagación del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, y nunca en complacer los sentidos. Un predicador que recibe grandes cantidades de dinero corre peligro, pues, tan pronto como gasta una simple moneda de la colecta en complacer sus propios sentidos, su posición es la de un caído. Los predicadores del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa deben extremar las precauciones en lo que se refiere a no dar un uso indebido a las inmensas cantidades de dinero necesarias para difundir este movimiento. No hagamos del dinero la causa de nuestro sufrimiento; se debe poner al servicio de Kṛṣṇa, y de ese modo nos traerá felicidad eterna. El dinero es Lakṣmī, la diosa de la fortuna, la compañera de Nārāyaṇa. Lakṣmījī siempre tiene que estar con Nārāyaṇa. Si así lo hacemos, no hay temor de que nos degrademos.