SB 7.14.39

dṛṣṭvā teṣāṁ mitho nṛṇām
avajñānātmatāṁ nṛpa
tretādiṣu harer arcā
kriyāyai kavibhiḥ kṛtā
Palabra por palabra: 
dṛṣṭvā — tras ver en la práctica; teṣām — entre los brāhmaṇas y vaiṣṇavas; mithaḥ — mutuamente; nṛṇām — de la sociedad humana; avajñāna-ātmatām — el comportamiento falto de respeto mutuo; nṛpa — ¡oh, rey!; tretā-ādiṣu — comenzando en Tretā-yuga; hareḥ — de la Suprema Personalidad de Dios; arcā — la adoración de la Deidad (en el templo); kriyāyai — a fin de establecer el proceso de adoración; kavibhiḥ — por personas eruditas; kṛtā — se ha hecho.
Traducción: 
Mi querido rey, cuando, al principio de Tretā-yuga, los grandes sabios y personas santas notaron la aparición de tratos irrespetuosos entre ellos, se estableció la adoración de la Deidad en el templo, con todos los artículos requeridos.
Significado: 

Como se dice en el Śrīmad-Bhāgavatam (12.3.52):

kṛte yad dhyāyato viṣṇuṁ
tretāyāṁ yajato makhaiḥ
dvāpare paricaryāyāṁ
kalau tad dhari-kīrtanāt

«Los mismos resultados que se obtenían en Satya-yuga con la meditación en Viṣṇu, en Tretā-yuga con la celebración de sacrificios, y en Dvāpara-yuga con el servicio de los pies de loto del Señor, se pueden obtener también en Kali-yuga por el simple hecho de cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa». En Satya-yuga, todos eran espiritualmente avanzados, y entre las grandes personalidades no había envidia. Sin embargo, poco a poco, con la contaminación material debida al paso de las eras, surgieron los tratos irrespetuosos, incluso entre brāhmaṇas y vaiṣṇavas. En realidad, al vaiṣṇava avanzado se le debe respetar aún más que al propio Viṣṇu. Como se afirma en el Padma Purāṇa: ārādhanānāṁ sarveṣāṁ viṣṇor ārādhanaṁ param: De todas las formas de adoración, la adoración del Señor Viṣṇu es la mejor. Tasmāt parataraṁ devi tadīyānāṁ samarcanam: Y más recomendada que la adoración de Viṣṇu es la adoración del vaiṣṇava.

En el pasado, todas las actividades tenían relación con Viṣṇu; pero después de Satya-yuga aparecieron los primeros signos de tratos irrespetuosos entre vaiṣṇavas. Śrīla Bhaktivinoda Ṭhākura define al vaiṣṇava como la persona que ha ayudado a otros a volverse vaiṣṇavas. Un buen ejemplo de alguien que ha convertido a muchos otros en vaiṣṇavas es Nārada Muni. El vaiṣṇava poderoso capaz de llevar a otros al vaiṣṇavismo es digno de adoración; sin embargo, a veces, a causa de la contaminación material, ese vaiṣṇava glorioso no es debidamente respetado por otros vaiṣṇavas menores. Cuando notaron esa contaminación, las grandes personas santas introdujeron la adoración de la Deidad en el templo. Esto comenzó en Tretā-yuga, y cobró especial importancia en Dvāpara-yuga (dvāpare paricaryāyāṁ). En Kali-yuga, sin embargo, la adoración de la Deidad se está dejando de lado. Por lo tanto, el canto del mantra Hare Kṛṣṇa es más poderoso que la adoración de la Deidad. Śrī Caitanya Mahāprabhu sentó un ejemplo práctico en el hecho de que no estableció ningún templo ni Deidad, sino que promovió intensamente el movimiento de saṅkīrtana. Por lo tanto, los predicadores conscientes de Kṛṣṇa deben hacer mayor hincapié en el movimiento de saṅkīrtana, en especial con la distribución incesante de literatura trascendental. Eso ayuda al movimiento de saṅkīrtana. Siempre que haya posibilidad de adorar a la Deidad, podemos establecer numerosos centros, pero, en general, debemos hacer mayor hincapié en la distribución de literatura trascendental, ya que esto será más efectivo a la hora de hacer que la gente se vuelva consciente de Kṛṣṇa.

En el Śrīmad-Bhāgavatam (11.2.47), se dice:

arcāyām eva haraye
pūjāṁ yaḥ śraddhayehate
na tad-bhakteṣu cānyeṣu
sa bhaktaḥ prākṛtaḥ smṛtaḥ

«La persona que adora a la Deidad del templo con mucha fe, pero que no sabe cómo relacionarse con los devotos ni con la gente en general, es un prākṛta-bhakta o kaniṣṭha-adhikārī». El devoto prākṛta, el devoto neófito, se halla todavía en el plano material. Es cierto que se ocupa en adorar a la Deidad, pero no sabe apreciar las actividades del devoto puro. En la práctica, hemos podido comprobar que incluso el devoto autorizado que se ocupa en el servicio del Señor predicando la misión del movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, a veces tiene que recibir las críticas de los devotos neófitos. Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura da una descripción de esos neófitos: sarva-prāṇi-sammānanāsamarthānām avajñā spardhādimatāṁ tu bhagavat-pratimaiva pātram ity āha. Para quienes no pueden apreciar en su justa medida las actividades de los devotos autorizados, la única manera de avanzar espiritualmente es la adoración de la Deidad. En el Caitanya- caritāmṛta (Antya 7.11), se dice claramente: kṛṣṇa-śakti vinā nahe tāra pravartana: Si un devoto no es autorizado por Kṛṣṇa, no puede predicar el santo nombre del Señor por todo el mundo. Sin embargo, cuando un devoto predica de ese modo, los kaniṣṭha-adhikārīs, los devotos neófitos, que están en las etapas más bajas del servicio devocional, le critican. A ellos se les recomienda encarecidamente la adoración de la Deidad.