SB 7.15.24
daivaṁ jahyāt samādhinā
ātmajaṁ yoga-vīryeṇa
nidrāṁ sattva-niṣevayā
Mediante la práctica, debemos evitar que nuestro modo de alimentarnos sea causa de perturbación y sufrimiento para otras entidades vivientes. Si yo sufro cuando otros me hieren o me matan, debo procurar no herir ni matar a ninguna otra entidad viviente. La gente no sabe que, debido a la matanza de animales indefensos, ellos mismos van a tener que sufrir las rigurosas reacciones de la naturaleza material. Todo país en que la gente practique esa innecesaria matanza de animales tendrá que sufrir guerras y pestes, que le serán impuestas por la naturaleza material. Entendiendo, a partir de nuestros sufrimientos, que los demás también sufren, debemos ser bondadosos con todas las entidades vivientes. No podemos evitar los sufrimientos que vienen de la providencia; por lo tanto, cuando el sufrimiento se presente, debemos absorbernos por completo en cantar el mantra Hare Kṛṣṇa. La práctica mística del haṭha-yoga nos permitirá evitar los sufrimientos del cuerpo y de la mente.
