SB 7.15.32-33

prāṇāpānau sannirundhyāt
pūra-kumbhaka-recakaiḥ
yāvan manas tyajet kāmān
sva-nāsāgra-nirīkṣaṇaḥ
yato yato niḥsarati
manaḥ kāma-hataṁ bhramat
tatas tata upāhṛtya
hṛdi rundhyāc chanair budhaḥ
Palabra por palabra: 
prāṇa — aliento que entra; apānau — aliento que sale; sannirundhyāt — debe detener; pūra-kumbhaka-recakaiḥ — por inspirar, espirar y retener, que, técnicamente, reciben los nombres de pūraka, kumbhaka y recaka; yāvat — mientras; manaḥ — la mente; tyajet — debe abandonar; kāmān — todos los deseos materiales; sva — la propia; nāsa-agra — la punta de la nariz; nirīkṣaṇaḥ — mirando a; yataḥ yataḥ — de cualquier cosa o lugar; niḥsarati — retrae; manaḥ — la mente; kāma-hatam — vencida por los deseos de disfrute; bhramat — vagar; tataḥ tataḥ — de aquí y de allá; upāhṛtya — después de traerla de vuelta; hṛdi — en lo profundo del corazón; rundhyāt — debe confinar (a la mente); śanaiḥ — gradualmente, con la práctica; budhaḥ — el yogī erudito.
Traducción: 
Sin desviar la vista de la punta de la nariz, el yogī erudito practica los ejercicios respiratorios mediante las técnicas denominadas pūraka, kumbhaka y recaka, controlando la inspiración y la espiración, para después detenerlas. De ese modo, el yogī aleja su mente de los apegos materiales y abandona todos los deseos mentales. Tan pronto como la mente, vencida por los deseos de disfrute, se desvíe hacia sentimientos de complacencia sensorial, el yogī debe traerla de vuelta inmediatamente y confinarla en lo más profundo del corazón.
Significado: 

En este verso se explica en pocas palabras la práctica del yoga. Cuando esa práctica de yoga es perfecta, podemos ver a la Superalma, el aspecto Paramātmā de la Suprema Personalidad de Dios, en lo más profundo del corazón. Sin embargo, en la Bhagavad-gītā (6.47), el Señor Supremo dice:

yoginām api sarveṣām
mad-gatenāntarātmanā
śraddhāvān bhajate yo māṁ
sa me yuktatamo mataḥ

«De todos los yogīs, aquel que tiene una gran fe y siempre mora en Mí, piensa en Mí y Me ofrece servicio amoroso trascendental, es el que está más íntimamente unido a Mí en yoga y es el más elevado de todos. Ésa es Mi opinión». El devoto puede volverse inmediatamente un yogī perfecto, gracias a su práctica de mantener siempre a Kṛṣṇa en lo más hondo del corazón. Ésa es otra manera de practicar yoga fácilmente. El Señor dice:

man-manā bhava mad-bhakto
mad-yājī māṁ namaskuru

«Piensa siempre en Mí, sé Mi devoto, adórame y ofréceme tu homenaje» (Bg. 18.65). Aquel que practica servicio devocional manteniendo siempre a Kṛṣṇa en lo más hondo del corazón (man-manāḥ) se convierte de inmediato en un yogī de primera categoría. Por otra parte, al devoto no le resulta difícil mantener a Kṛṣṇa dentro de la mente. La práctica del yoga puede servir de ayuda a una persona corriente que está absorta en el concepto corporal de la vida, pero quien emprende directamente el servicio devocional no tendrá dificultad en llegar inmediatamente a la posición de yogī perfecto.