SB 7.15.38-39
vrata-tyāgo vaṭorapi
tapasvino grāma-sevā
bhikṣor indriya-lolatā
āśramāpasadā hy ete
khalv āśrama-viḍambanāḥ
deva-māyā-vimūḍhāṁs tān
upekṣetānukampayā
Hemos insistido repetidas veces en que la cultura humana no comienza mientras no se siguen los principios del varṇāśrama-dharma. La vida de gṛhastha es una concesión para la vida sexual, pero no se puede disfrutar de esa vida sexual sin seguir las reglas y regulaciones de la vida familiar. Además de esto, como ya se explicó, el brahmacārī debe vivir bajo la tutela del guru: brahmacārī guru-kule vasan dānto guror hitam. El brahmacārī que no vive bajo la tutela del guru, el vānaprastha que se ocupa en actividades mundanas, y el sannyāsī codicioso que come carne, huevos y todo tipo de porquerías para dar satisfacción a la lengua, son engañadores que deben ser rechazados de inmediato, y a quienes se debe negar toda importancia. No obstante, hay que mostrarse compasivo con ellos; si poseemos la fuerza necesaria, debemos enseñarles para que abandonen el mal camino en la vida. De lo contrario, hay que rechazarles y no prestarles atención.
