SB 7.15.57
bahir antaḥ parāvaram
jñānaṁ jñeyaṁ vaco vācyaṁ
tamo jyotis tv ayaṁ svayam
En este verso se explica el aforismo védico sarvaṁ khalv idaṁ brahma, que también se explica en el catuḥ-ślokī Bhāgavatam: aham evāsam evāgre. El Señor Supremo existía en el comienzo, existe tras la creación y lo mantiene todo; tras la destrucción, todo se funde en Él, como se afirma en la Bhagavad-gītā (prakṛtiṁ yānti māmikām). Así pues, en realidad, el Señor Supremo lo es todo. En el estado condicionado, nuestra comprensión no es correcta, pero, en el estado perfecto de la liberación, podemos comprender que Kṛṣṇa es la causa de todo.
īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ
sac-cid-ānanda-vigrahaḥ
anādir ādir govindaḥ
sarva-kāraṇa-kāraṇam
«Kṛṣṇa, a quien se conoce como Govinda, es el controlador supremo. Él tiene un cuerpo espiritual, bienaventurado y eterno. Él es el origen de todo. Él no tiene ningún otro origen, pues es la causa original de todas las causas» (Bs. 5.1). Ésa es la perfección del conocimiento.
