SB 7.2.42

idaṁ śarīraṁ puruṣasya mohajaṁ
yathā pṛthag bhautikam īyate gṛham
yathaudakaiḥ pārthiva-taijasair janaḥ
kālena jāto vikṛto vinaśyati
Palabra por palabra: 
idam — este; śarīram — cuerpo; puruṣasya — del alma condicionada; moha-jam — nacido de la ignorancia; yathā — tal como; pṛthak — separados; bhautikam — material; īyate — se ve; gṛham — una casa; yathā — tal como; udakaiḥ — con agua; pārthiva — con tierra; taijasaiḥ — y con fuego; janaḥ — el alma condicionada; kālena — a su debido tiempo; jātaḥ — nacida; vikṛtaḥ — transformada; vinaśyati — se destruye.
Traducción: 
Un casado no es idéntico a su casa, pero se identifica con ella; del mismo modo, el alma condicionada, debido a la ignorancia, se identifica con el cuerpo, aunque en realidad el cuerpo y el alma son diferentes. El cuerpo se obtiene a través de una combinación de tierra, agua y fuego; con el paso del tiempo, la tierra, el agua y el fuego se transforman, y el cuerpo se destruye. El alma no tiene nada que ver con esa creación y disolución del cuerpo.
Significado: 

Vamos transmigrando de un cuerpo a otro, en cuerpos que son productos de nuestra ilusión; sin embargo, como almas espirituales tenemos una existencia separada de la vida material condicionada. El ejemplo que se ofrece en el verso es que una casa o un coche siempre son diferentes de sus propietarios, pero, debido al apego, el alma condicionada se identifica con ellos; el coche o la casa en realidad están hechos de elementos materiales, y existen mientras esos elementos se mantienen perfectamente combinados; en cuanto los elementos se disgregan, el coche o la casa también se descomponen. El alma espiritual, sin embargo, siempre permanece tal como es.