SB 7.2.43
yathānilo deha-gataḥ pṛthak sthitaḥ
yathā nabhaḥ sarva-gataṁ na sajjate
tathā pumān sarva-guṇāśrayaḥ paraḥ
En la Bhagavad-gītā, la Suprema Personalidad de Dios ha explicado que de Él emanan tanto la energía material como la espiritual. La energía material viene descrita con las palabras me bhinnā prakṛtir aṣṭadhā, es decir, las ocho energías separadas del Señor. Pero aunque se afirma que esas ocho energías materiales densas y sutiles - la tierra, el agua, el fuego, el aire, el éter, la mente, la inteligencia y el ego falso - son bhinnā, es decir, están separadas del Señor, en realidad no lo están. Del mismo modo que el fuego parece estar separado de la leña, y del mismo modo que el aire que circula por las fosas nasales y la boca parece estar separado del cuerpo, Paramātmā, la Suprema Personalidad de Dios, parece estar separado del ser vivo, cuando la realidad es que está separado, pero al mismo tiempo no lo está. Ésa es la filosofía de acintya-bhedābheda-tattva expuesta por Śrī Caitanya Mahāprabhu. Conforme a las reacciones del karma, el ser vivo parece estar separado de la Suprema Personalidad de Dios, pero en realidad mantiene una relación muy íntima con el Señor. Por consiguiente, y aunque parezca que el Señor nos ha abandonado a nuestra suerte, en realidad Él siempre está pendiente de nuestras actividades. Así pues, debemos depender de la supremacía de la Suprema Personalidad de Dios en toda circunstancia, y de ese modo revivir nuestra relación íntima con Él. Debemos depender de la autoridad y el control de la Suprema Personalidad de Dios.
