SB 7.2.6
bhrātā me dayitaḥ suhṛt
pārṣṇi-grāheṇa hariṇā
samenāpy upadhāvanaiḥ
Tanto unos como otros, demonios y semidioses, saben que la Suprema Personalidad de Dios es el amo supremo, pero los semidioses siguen al amo, mientras los demonios Le desafian. As]i, demonios y semidioses se comparan a las coesposas de un hombre. Cada esposa es la sapatnī (coesposa) de la otra; esa es la razón de que en este verso se emplee la palabra sapatnaiḥ.
Como se afirma en la Bhagavad-gītā (9.29): samo 'haṁ sarva- bhūteṣu: El Señor es ecuánime con todas las entidades vivientes. Si tanto los semidioses como los demonios son entidades vivientes, ¿cómo es posible que el Señor Se ponga de parte de unos seres vivos y en contra de otros? En realidad, no es posible que el Señor sea parcial. Sin embargo, los semidioses, los devotos, como siempre siguen estrictamente las órdenes del Señor Supremo, debido a esa sinceridad acaban venciendo a los demonios; éstos saben que el Señor Supremo es Viṣṇu, pero no siguen Sus instrucciones. Por lo general, y debido a que recuerdan constantemente a la Suprema Personalidad de Dios, Viṣṇu, los demonios después de morir logran sāyujya-mukti. El demonio Hiraṇyakaśipu acusó al Señor de haberse puesto de parte de los semidioses debido a la adoración que éstos Le habían ofrecido, pero la realidad es que el Señor, como el gobierno, no manifiesta la menor parcialidad. El gobierno no tiene preferencia por ningún ciudadano, pero al ciudadano que sigue las leyes del estado, éstas le brindan muchas facilidades para vivir en paz y ver satisfechos sus verdaderos intereses.
