SB 7.3.23

sa tat kīcaka-valmīkāt
saha-ojo-balānvitaḥ
sarvāvayava-sampanno
vajra-saṁhanano yuvā
utthitas tapta-hemābho
vibhāvasur ivaidhasaḥ
Palabra por palabra: 
saḥ — Hiraṇyakaśipu; tat — ese; kīcaka-valmīkāt — del hormiguero y las matas de bambú; sahaḥ — fuerza mental; ojaḥ — fuerza de los sentidos; bala — y fuerza física abundante; anvitaḥ — dotado con; sarva — todos; avayava — los miembros del cuerpo; sampannaḥ — completamente formado; vajra-saṁhananaḥ — con un cuerpo tan fuerte como el rayo; yuvā — joven; utthitaḥ — surgido; tapta-hema- ābhaḥ — cuyo lustre corporal era como el oro fundido; vibhāvasuḥ — fuego; iva — como; edhasaḥ — de la leña.
Traducción: 
En cuanto fue salpicado con el agua del cántaro del Señor Brahmā, Hiraṇyakaśipu se levantó con un cuerpo completo, cuyos miembros eran tan fuertes que podían resistir el golpe de un rayo. Con gran fuerza física y un lustre corporal semejante al oro fundido, salió del hormiguero convertido en un hombre en plena juventud, igual que un fuego que sale de la leña.
Significado: 

Hiraṇyakaśipu recobró su vitalidad, en tal medida que su cuerpo habría podido resistir perfectamente el azote de un rayo. Ahora era un hombre joven, con un cuerpo fuerte y un lustre corporal muy hermoso semejante al oro fundido. Ese rejuvenecimiento fue producto de sus rigurosas austeridades y penitencias.