SB 7.4.22-23
yatrātmā harir īśvaraḥ
yad gatvā na nivartante
śāntāḥ sannyāsino 'malāḥ
iti te saṁyatātmānaḥ
samāhita-dhiyo 'malāḥ
upatasthur hṛṣīkeśaṁ
vinidrā vāyu-bhojanāḥ
Las dos palabras tasyai kāṣṭhāyai son muy significativas. La Suprema Personalidad de Dios, en Sus aspectos de Brahman y Paramātmā, está en todas partes, en todas direcciones, en cada corazón y en cada átomo. ¿Qué sentido tienen entonces las palabras tasyai kāṣṭhāyai, «en dirección a donde está Hari»? Hiraṇyakaśipu, en su época, extendió su influencia por todas partes, pero no podía imponerla en los lugares en que habían tenido lugar los pasatiempos de la Suprema Personalidad de Dios. En la Tierra, por ejemplo, hay lugares como Vṛndāvana y Ayodhyā, que reciben el nombre de dhāmas. En el dhāma, ni Kali- yuga ni los demonios tienen influencia. A aquel que se refugia en un dhāma le resulta muy fácil la adoración del Señor, lo cual trae como consecuencia un rápido avance espiritual. En la India todavía es posible ir a Vṛndāvana y otros lugares semejantes para obtener rápidamente los resultados de las actividades espirituales.
