SB 7.6.1

śrī-prahrāda uvāca
kaumāra ācaret prājño
dharmān bhāgavatān iha
durlabhaṁ mānuṣaṁ janma
tad apy adhruvam arthadam
Palabra por palabra: 
śrī-prahrādaḥ uvāca — Prahlāda Mahārāja dijo; kaumāraḥ — en la tierna edad infantil; ācaret — debe practicar; prājñaḥ — la persona inteligente; dharmān — deberes prescritos; bhāgavatān — que son servicio devocional a la Suprema Personalidad de Dios; iha — en esta vida; durlabham — que muy rara vez se obtiene; mānuṣam — humano; janma — nacimiento; tat — ese; api — incluso; adhruvam — no permanente, temporal; artha-dam — pleno de significado.
Traducción: 
Prahlāda Mahārāja dijo: La persona que sea lo bastante inteligente debe emplear el cuerpo de forma humana desde el mismo principio de la vida, o, en otras palabras, desde la más tierna infancia, para practicar las actividades del servicio devocional, abandonando todas las demás ocupaciones. El cuerpo humano es muy difícil de obtener; aunque es temporal, como otros cuerpos, es sumamente importante, pues en la vida humana se puede practicar servicio devocional. De un poco de servicio devocional sincero podemos obtener la perfección completa.
Significado: 

La civilización védica en conjunto, y el estudio de los Vedas en particular, no tienen otro objetivo que el logro de la etapa perfecta del servicio devocional en la forma humana de vida. El sistema védico implanta el sistema de brahmacarya desde el mismo principio de la vida, de manera que las actividades humanas puedan orientarse hacia la dedicación perfecta en el servicio devocional desde la misma infancia, a partir de los cinco años. Como se confirma en la Bhagavad-gītā (2.40): svalpam apy asya dharmasya trāyate mahato bhayāt: «En esta senda, incluso un pequeño avance puede protegernos del más peligroso tipo de temor». La civilización moderna, pasando por alto las conclusiones de las Escrituras védicas, es tan cruel con los miembros de la sociedad humana que, en lugar de enseñar a los niños a ser brahmacārīs, enseña a las madres a matar a sus hijos cuando aún están en el vientre, so pretexto de controlar la explosión demográfica. Y si un niño tiene la suerte de nacer, sólo le educarán en la complacencia de los sentidos. Poco a poco, en todo el mundo, la sociedad humana está perdiendo el interés en la perfección de la vida. En verdad, los hombres están viviendo como perros y gatos, desperdiciando sus años de vida humana en prepararse para transmigrar de nuevo a las especies más degradadas de las 8.400.000 formas de vida. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa tiene un gran deseo de servir a la sociedad humana y enseñar a la gente la práctica del servicio devocional; mediante esa práctica, el ser humano puede salvarse de la degradación y de caer de nuevo en la vida animal. Como ya ha explicado Prahlāda Mahārāja, el bhāgavata-dharma comprende las prácticas de śravaṇaṁ kīrtanaṁ viṣṇoḥ smaraṇaṁ pāda-sevanam/ arcanaṁ vandanaṁ dāsyaṁ sakhyam ātma-nivedanam. En todas las escuelas, colegios y universidades, así como en todos los hogares, se debe enseñar a los niños y a los jóvenes a escuchar acerca de la Suprema Personalidad de Dios. En otras palabras, se les debe enseñar a escuchar las instrucciones de la Bhagavad-gītā y a ponerlas en práctica en sus vidas, de manera que se vuelvan fuertes en el servicio devocional y queden libres del temor a degradarse a una vida animal. En la era de Kali, se nos dan enormes facilidades para que sigamos el bhāgavata-dharma. El śāstra dice:

harer nāma harer nāma
harer nāmaiva kevalam
kalau nāsty eva nāsty eva
nāsty eva gatir anyathā

Lo único que debemos hacer es cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa. Todo el que se ocupe en la práctica de cantar el mahā-mantra Hare Kṛṣṇa se limpiará por completo, desde lo más hondo del corazón, y se salvará del ciclo de nacimientos y muertes.