SB 7.6.11-13
saṅgaṁ rahasyaṁ rucirāṁś ca mantrān
suhṛtsu tat-sneha-sitaḥ śiśūnāṁ
kalākṣarāṇām anurakta-cittaḥ
putrān smaraṁs tā duhit&ṛr hṛdayyā
bhrāt&ṛn svas&ṛr vā pitarau ca dīnau
gṛhān manojñoru-paricchadāṁś ca
vṛttīś ca kulyāḥ paśu-bhṛtya-vargān
tyajeta kośas-kṛd ivehamānaḥ
karmāṇi lobhād avitṛpta-kāmaḥ
aupasthya-jaihvaṁ bahu-manyamānaḥ
kathaṁ virajyeta duranta-mohaḥ
El principal atractivo de los asuntos domésticos es una esposa bella y agradable; ella hace que la vida familiar nos resulte más atrayente cada día. El disfrute con la esposa se centra ante todo en dos sentidos: la lengua y los genitales. Sus dulces palabras son, ciertamente, un gran atractivo. Después procura satisfacción a la lengua preparando alimentos muy sabrosos. Cuando la lengua está satisfecha, los demás sentidos, y especialmente los genitales, se fortalecen. De ese modo, la esposa da placer en la relación sexual. Vida familiar significa vida sexual (yan maithunādi-gṛhamedhi-sukhaṁ hi tuccham). La lengua nos incita a la vida sexual. Después vienen los niños, que, con sus dulces palabras y balbuceos, nos llenan de placer; cuando los hijos crecen, el padre se preocupa de su educación y de casarlos. Tiene también que cuidar de sus propios padres, e interesarse por la vida social y por contentar a sus hermanos. El enredo en la vida doméstica es cada vez mayor, de manera que resulta prácticamente imposible abandonarla. Entonces, la familia se convierte en gṛham andha-kūpam, un pozo oculto del que es muy difícil liberarse; la única manera de salir de él es con la ayuda de una persona fuerte, el maestro espiritual, que, con la resistente cuerda de las instrucciones espirituales, ayuda a los que han caído en ese pozo. La persona caída debe tomar esa cuerda; entonces, el maestro espiritual, o la Suprema Personalidad de Dios, Kṛṣṇa, le sacarán fuera del oscuro pozo.
