SB 7.6.20-23
brahmānta-sthāvarādiṣu
bhautikeṣu vikāreṣu
bhūteṣv atha mahatsu ca
guṇeṣu guṇa-sāmye ca
guṇa-vyatikare tathā
eka eva paro hy ātmā
bhagavān īśvaro 'vyayaḥ
pratyag-ātma-svarūpeṇa
dṛśya-rūpeṇa ca svayam
vyāpya-vyāpaka-nirdeśyo
hy anirdeśyo 'vikalpitaḥ
kevalānubhavānanda-
svarūpaḥ parameśvaraḥ
māyayāntarhitaiśvarya
īyate guṇa-sargayā
La Suprema Personalidad de Dios no sólo está en el interior de todas las entidades vivientes en la forma de la Superalma; al mismo tiempo, también penetra todo lo que existe en la creación material. Él existe en todas las circunstancias y en todo momento. Está en el corazón del Señor Brahmā, y en los corazones de los cerdos, los perros, los árboles, las plantas, etc. Está en todas partes; no sólo en el corazón de las entidades vivientes, sino también en los objetos materiales, e incluso en los átomos, protones y electrones que estudian los científicos materialistas.
El Señor está presente en tres aspectos: Brahman, Paramātmā y Bhagavān. Como está presente en todas partes, se Le describe con las palabras sarvaṁ khalv idaṁ brahma. Viṣṇu existe más allá del Brahman. En la Bhagavad-gītā se confirma que Kṛṣṇa, en Su aspecto Brahman, lo penetra todo (mayā tatam idaṁ sarvam), pero el Brahman depende de Kṛṣṇa (brahmaṇo hi pratiṣṭhāham). Sin Kṛṣṇa, el Brahman y Paramātmā no podrían existir. Por consiguiente, el nivel supremo de comprensión de la Verdad Absoluta es Bhagavān, la Suprema Personalidad de Dios. Él, aunque está en lo más íntimo del corazón de todos en forma de Paramātmā, es siempre uno, bien sea en Su forma individual o como el Brahman omnipresente.
La causa suprema es Kṛṣṇa, y los devotos que se han entregado a la Suprema Personalidad de Dios pueden percibirle, y pueden percibir también Su presencia dentro del universo y dentro del átomo (aṇḍāntara-stha-paramāṇu-cayāntara- stham). Esa percepción sólo les es posible a los devotos que se han entregado plenamente a los pies de loto del Señor; para los demás, es imposible. Esto lo confirma personalmente el Señor en la Bhagavad-gītā (7.14):
daivī hy eṣā guṇamayī
mama māyā duratyayā
mām eva ye prapadyante
māyām etāṁ taranti te
El ser viviente que es afortunado puede aceptar el proceso de entrega devocional. Por la gracia de un devoto, después de vagar por muchas formas de vida en muchos sistemas planetarios, obtiene la comprensión correcta de la Verdad Absoluta; entonces, como se confirma en la Bhagavad-gītā (bahūnāṁ janmanām ante jñānavān māṁ prapadyate), se entrega a la Suprema Personalidad de Dios.
Los compañeros de clase de Prahlāda Mahārāja, nacidos en familias de daityas, pensaban que la percepción del Absoluto era extraordinariamente difícil. Hemos podido comprobar personalmente que es muchísima la gente que comparte esa misma opinión; sin embargo, no es correcta. El Absoluto, la Suprema Personalidad de Dios, tiene una relación muy íntima con todas las entidades vivientes. Para el que entiende la filosofía vaiṣṇava, que explica que el Señor está presente y actúa en todas partes, adorar al Señor Supremo o percibirle no tiene nada de difícil. Ahora bien, al Señor sólo se Le puede percibir en compañía de devotos. Por esa razón, Śrī Caitanya Mahāprabhu, en Sus enseñanzas a Rūpa Gosvāmī (Cc. Madhya 19.151), dice:
brahmāṇḍa bhramite kona bhāgyavān jīva
guru-kṛṣṇa-prasāde pāya bhakti-latā-bīja
En el estado material condicionado, la entidad viviente vaga por muchas especies de vida y se encuentra en las circunstancias más variadas; pero, cuando entra en contacto con un devoto puro y tiene la inteligencia necesaria para asimilar sus instrucciones acerca del proceso de servicio devocional, puede comprender sin mayor dificultad a la Suprema Personalidad de Dios, que es el origen del Brahman y de Paramātmā. A este respecto, Śrīla Madhvācārya dice:
antaryāmī pratyag-ātmā
vyāptaḥ kālo hariḥ smṛtaḥ
prakṛtyā tamasāvṛtatvāt
harer aiśvaryaṁ na jñāyate
El Señor, en Su forma de antaryāmī, está presente en el corazón de todos, y es visible en el alma individual cubierta por el cuerpo. En verdad, Él está en todas partes en todo momento y en toda circunstancia, pero, como está cubierto por el velo de la energía material, las personas comunes piensan que Dios no existe.
