SB 7.7.17

bhavatām api bhūyān me
yadi śraddadhate vacaḥ
vaiśāradī dhīḥ śraddhātaḥ
strī-bālānāṁ ca me yathā
Palabra por palabra: 
bhavatām — de vosotros mismos; api — también; bhūyāt — puede ser; me — de mí; yadi — si; śraddadhate — creéis en; vacaḥ — las palabras; vaiśāradī — del muy experto, o en relación con el Señor; dhīḥ — inteligencia; śraddhātaḥ — debido a la fe firme; strī — de mujeres; bālānām — de niños pequeños; ca — también; me — de mí; yathā — tal como.
Traducción: 
Prahlāda Mahārāja continuó: Mis queridos amigos, si tenéis fe en mis palabras, también vosotros podréis comprender el conocimiento trascendental, como yo, aunque seáis niños pequeños. Del mismo modo, también las mujeres pueden comprender el conocimiento trascendental y saber qué es espíritu y qué es materia.
Significado: 

Estas palabras de Prahlāda Mahārāja en relación con el conocimiento que desciende a través de la sucesión discipular son muy importantes. Prahlāda Mahārāja era todavía un bebé en el vientre de su madre, pero ya entonces se convenció por completo de la existencia del poder supremo, gracias a que escuchó las poderosas instrucciones de Nārada y comprendió cómo alcanzar la perfección en la vida mediante el bhakti-yoga. En el conocimiento espiritual, esas cuestiones son las más importantes que hay que comprender.

yasya deve parā bhaktir
yathā deve tathā gurau
tasyaite kathitā hy arthāḥ
prakāśante mahātmanaḥ

«A aquellas grandes almas que tienen una fe absoluta en el Señor y en el maestro espiritual, se les revela el significado del conocimiento védico de un modo natural» (Śvetāśvatara Upaniṣad 6.23).

ataḥ śrī-kṛṣṇa-nāmādi
na bhaved grāhyam indriyaiḥ
sevonmukhe hi jihvādau
svayam eva sphuraty adaḥ

«Nadie puede entender a Kṛṣṇa tal y como es mediante los torpes sentidos materiales. Él, sin embargo, Se revela a los devotos, complacido con ellos por el servicio amoroso trascendental que Le ofrecen» (Bhakti-rasāmṛta-sindhu 1.2.234).

bhaktyā mām abhijānāti
yāvān yaś cāsmi tattvataḥ
tato māṁ tattvato jñātvā
viśate tad-anantaram

«ánicamente se Me puede comprender tal y como soy, como la Suprema Personalidad de Dios, por medio del servicio devocional. Y cuando, mediante esa devoción, se tiene plena conciencia de Mí, se puede entrar en el Reino de Dios» (Bg. 18.55).

Éstas son las instrucciones de los Vedas. Es necesario tener plena fe en las palabras del maestro espiritual, así como en la Suprema Personalidad de Dios. Entonces se revelarán de modo natural el verdadero conocimiento de ātmā y Paramātmā, y la diferencia entre la materia y el espíritu. Ese ātma-tattva, ese conocimiento espiritual, se revelará en lo más profundo del corazón del devoto como consecuencia de haberse refugiado en los pies de loto de un mahājana como Prahlāda Mahārāja.

La palabra bhūyāt de este verso se puede entender en el sentido de «así sea». Prahlāda Mahārāja ofrece sus bendiciones a sus compañeros de clase diciendo: «Tened fe como yo. Volveos vaiṣṇavas genuinos». El devoto del Señor desea que todo el mundo adopte el proceso de conciencia de Kṛṣṇa. Sin embargo, por desgracia, a veces la gente no tiene una fe firme en las palabras del maestro espiritual que representa a la sucesión discipular, y entonces no pueden comprender el conocimiento trascendental. El maestro espiritual debe pertenecer a la línea autorizada de sucesión discipular; Prahlāda Mahārāja, por ejemplo, recibió el conocimiento de Nārada. Si los compañeros de clase de Prahlāda Mahārāja, los hijos de los demonios, aceptaban la verdad por intermedio de él, es indudable que también ellos cobrarían plena conciencia del conocimiento trascendental.

Las palabras vaiśāradī dhīḥ se refieren a la inteligencia relacionada con la Suprema Personalidad de Dios, que es sumamente experto. El Señor, mediante ese experto conocimiento, ha creado universos maravillosos. Sólo alguien sumamente experto podría entender la experta administración del experto supremo. Sin embargo, si tenemos la buena fortuna de encontrar a un maestro espiritual genuino que pertenezca a la sucesión discipular del Señor Brahmā, del Señor Śiva, de Madre Lakṣmī o de los Kumāras, también nosotros podremos entender esas cuestiones. Los nombres de esas cuatro sampradāyas, o sucesiones discipulares de conocimiento trascendental, son: la Brahmā-sampradāya, la Rudra-sampradāya, la Śrī-sampradāya y la Kumāra-sampradāya. Sampradāya-vihīnā ye mantrās te niṣphalā matāḥ. El conocimiento del Supremo que se recibe de esas sampradāyas, o sucesiones discipulares, puede darnos la iluminación. A quien no siga la senda de la sucesión discipular le será imposible comprender a la Suprema Personalidad de Dios. Aquel que comprende al Señor Supremo mediante el servicio devocional y la fe en la sucesión discipular, y continúa progresando desde esa posición, verá despertar su amor natural por Dios, y tiene asegurado el éxito en la vida.