SB 7.7.36
tad-bhāva-bhāvānukṛtāśayākṛtiḥ
nirdagdha-bījānuśayo mahiyasā
bhakti-prayogeṇa samety adhokṣajam
El devoto, cuando está completamente purificado, se vuelve anyābhilāṣitā-śūnya. En otras palabras, todos sus deseos materiales quedan reducidos a cero, a cenizas; a partir de entonces, el devoto vive como sirviente, amigo, padre, madre o amante conyugal del Señor. Gracias a esa meditación constante, su cuerpo material y su mente se espiritualizan por completo, y las necesidades del cuerpo material desaparecen totalmente. Una barra de hierro puesta al fuego se va calentando poco a poco; cuando está al rojo vivo, ha dejado de ser hierro: es fuego. Del mismo modo, el devoto que se ocupa constantemente en servicio devocional y piensa en el Señor desde su estado original de conciencia de Kṛṣṇa, ya no realiza ninguna actividad material, porque su cuerpo se ha espiritualizado. El avance en conciencia de Kṛṣṇa es muy poderoso; debido a ello, ese devoto ha obtenido el refugio de los pies de loto del Señor incluso durante esta vida. Śrī Caitanya Mahāprabhu manifestó en todos sus aspectos esa existencia extática trascendental del devoto. En relación con esto, Śrīla Madhvācārya escribe:
tad-bhāva-bhāvaḥ tad yathā svarūpaṁ bhaktiḥ
kecid bhaktā vinṛtyanti gāyanti ca yathepsitam
kecit tuṣṇīṁ japanty eva kecit śobhaya-kāriṇaḥ
Śrī Caitanya Mahāprabhu a veces bailaba, a veces lloraba, a veces cantaba, a veces guardaba silencio, y a veces repetía los santos nombres del Señor; de ese modo manifestó la condición extática del servicio devocional en toda su extensión. Ésa es la perfección de la existencia espiritual.
