SB 7.8.3-4
putraṁ hantuṁ mano dadhe
kṣiptvā paruṣayā vācā
prahrādam atad-arhaṇam
āhekṣamāṇaḥ pāpena
tiraścīnena cakṣuṣā
praśrayāvanataṁ dāntaṁ
baddhāñjalim avasthitam
sarpaḥ padāhata iva
śvasan prakṛti-dāruṇaḥ
Quien falte al respeto a un devoto elevado y autorizado será castigado por las leyes de la naturaleza. La duración de su vida disminuirá, y perderá las bendiciones de sus superiores y los resultados de sus actividades piadosas. Hiraṇyakaśipu, por ejemplo, con el enorme poder que había alcanzado en el mundo material, pudo conquistar la práctica totalidad de los sistemas planetarios del universo, incluyendo los planetas celestiales (Svargaloka). Pero ahora, por maltratar a un vaiṣṇava de la talla de Prahlāda Mahārāja, todos los resultados de su tapasya disminuyeron. Como se afirma en el Śrīmad-Bhāgavatam (10.4.46):
āyuḥ śrīyaṁ yaśo dharmaṁ
lokān āśiṣa eva ca
hanti śreyāṁsi sarvāṇi
puṁso mahad-atikramaḥ
«Quien trata mal a las grandes almas echa a perder la duración de su vida, su opulencia, su reputación, sus prácticas religiosas, sus propiedades y su buena fortuna».
