SB 7.8.56
adyaitad dhari-nara-rūpam adbhutaṁ te
dṛṣṭaṁ naḥ śaraṇada sarva-loka-śarma
so 'yaṁ te vidhikara īśa vipra-śaptas
tasyedaṁ nidhanam anugrahāya vidmaḥ
La venida de Hiraṇyakaśipu a la Tierra y su comportamiento como enemigo del Señor formaban parte de un plan preconcebido. Jaya y Vijaya impidieron el paso a los cuatro Kumāras, y esos brāhmaṇas - Sanaka, Sanat- kumāra, Sananda y Sanātana - les maldijeron. El Señor aceptó que Sus sirvientes fuesen maldecidos, y estuvo de acuerdo en que fuesen al mundo material y en que no regresasen a Vaikuṇṭha mientras no se terminasen los efectos de la maldición. Jaya y Vijaya se sentían muy perturbados, pero el Señor les aconsejó que actuasen como enemigos Suyos, ya que, de esa forma, regresarían después de tres vidas; por el contrario, si seguían el proceso normal, les costaría siete vidas. Conforme a ese veredicto, Jaya y Vijaya actuaron como enemigos del Señor; ahora que ambos habían muerto, todos los viṣṇudūtas comprendieron que la muerte de Hiraṇyakaśipu a manos del Señor era una muestra especial de misericordia hacia ellos.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Octavo del Canto Séptimo del , titulado «El Señor Nṛsiṁhadeva mata al rey de los demonios».
