SB 7.9.13
brahmādayo vayam iveśa na codvijantaḥ
kṣemāya bhūtaya utātma-sukhāya cāsya
vikrīḍitaṁ bhagavato rucirāvatāraiḥ
Prahlāda Mahārāja quería declarar que su padre y todos los demás miembros de su familia eran desafortunados, debido a que eran demoníacos, mientras que los devotos del Señor siempre son afortunados, pues siempre están dispuestos a seguir las órdenes del Señor. El Señor Supremo, cuando aparece en el mundo material en Sus diversas encarnaciones, cumple dos funciones: salvar al devoto, y destruir al demonio (paritrāṇāya sādhūnāṁ vināśāya ca duṣkṛtām). El Señor Nṛsiṁhadeva, por ejemplo, advino para proteger a Su devoto. Ciertamente, pasatiempos como el de Nṛsiṁhadeva no tienen por objeto suscitar el temor de los devotos; sin embargo, los devotos, debido a su sencillez y a su fe, sentían temor de la feroz encarnación del Señor. Ésa es la razón de que en la siguiente oración Prahlāda Mahārāja pida al Señor que abandone Su ira.
