SB 7.9.28
kāmābhikāmam anu yaḥ prapatan prasaṅgāt
kṛtvātmasāt surarṣiṇā bhagavan gṛhītaḥ
so 'haṁ kathaṁ nu visṛje tava bhṛtya-sevām
Como se verá en versos posteriores, la Suprema Personalidad de Dios ofreció a Prahlāda Mahārāja todas las bendiciones que pudiera desear, pero Prahlāda se negó a aceptarlas. Por el contrario, pidió al Señor que le ocupase en el servicio de Su sirviente Nārada Muni. Ésa es la característica del devoto puro. Lo primero es servir al maestro espiritual. No se debe pasar por encima de él, buscando servir directamente al Señor Supremo. Ése no es el principio que siguen los vaiṣṇavas. Narottama dāsa Ṭhākura dice:
tāṅdera caraṇa sevi bhakta-sane vāsa
janame janame haya, ei abhilāṣa
No hay que estar ansioso por ofrecer servicio directo al Señor. El consejo de Śrī Caitanya Mahāprabhu es que hay que ser sirviente del sirviente del sirviente del Señor (gopī-bhartuḥ pada-kamalayor dāsa-dāsānudāsaḥ). Ése es el proceso para acercarse al Señor Supremo. Primero hay que servir al maestro espiritual, de manera que, por su misericordia, podamos acercarnos a la Suprema Personalidad de Dios para ofrecerle nuestro servicio. Śrī Caitanya Mahāprabhu, en Sus enseñanzas a Rūpa Gosvāmī, dijo: guru-kṛṣṇa-prasāde pāya bhakti-latā-bīja: La semilla del servicio devocional se puede obtener, primero, por la gracia del guru, el maestro espiritual, y, después, por la misericordia de Kṛṣṇa. Ése es el secreto del éxito. Primero hay que tratar de complacer al maestro espiritual, para después tratar de complacer a la Suprema Personalidad de Dios. También Viśvanātha Cakravartī Ṭhākura dice: yasya prasādād bhagavat-prasādo. No debemos tratar de complacer a la Suprema Personalidad de Dios inventando nosotros mismos el modo de hacerlo. Primero debemos estar dispuestos a servir al maestro espiritual, y, cuando nos hayamos elevado al nivel requerido, de modo natural se nos ofrecerá la posibilidad de servir directamente al Señor. Por esa razón, Prahlāda Mahārāja propuso ocuparse en el servicio de Nārada Muni. Nunca propuso ocuparse directamente en el servicio del Señor. Ésa es la conclusión correcta, la que le llevó a decir: so 'ham kathaṁ nu visṛje tava bhṛtya-sevām: «¿Cómo puedo abandonar el servicio de mi maestro espiritual, que me ha favorecido de tal manera que ahora puedo verte cara a cara?». Prahlāda Mahārāja oró al Señor para poder seguir ocupándose en el servicio de su maestro espiritual, Nārada Muni.
