SB 7.9.36

evaṁ sahasra-vadanāṅghri-śiraḥ-karoru-
nāsādya-karṇa-nayanābharaṇāyudhāḍhyam
māyāmayaṁ sad-upalakṣita-sanniveśaṁ
dṛṣṭvā mahā-puruṣam āpa mudaṁ viriñcaḥ
Palabra por palabra: 
evam — de este modo; sahasra — miles y miles; vadana — caras; aṅghri — pies; śiraḥ — cabezas; kara — manos; uru — muslos; nāsa-ādya — narices, etc; karṇa — oídos; nayana — ojos; ābharaṇa — diversas alhajas; āyudha — diversas armas; āḍhyam — dotado de; māyā-mayam — todo manifestado por una potencia ilimitada; sat-upalakṣita — que aparecía con distintas características; sanniveśam — combinadas; dṛṣṭvā — al ver; mahā-puruṣam — a la Suprema Personalidad de Dios; āpa — obtuvo; mudam — bienaventuranza trascendental; viriñcaḥ — el Señor Brahmā.
Traducción: 
El Señor Brahmā pudo ver entonces que Tú posees miles y miles de caras, pies, cabezas, manos, muslos, narices, oídos y ojos. Tú estabas muy bien vestido, adornado y engalanado con toda clase de alhajas y armas. Al verte en la forma del Señor Viṣṇu, con Tus características y Tu forma trascendentales, con Tus piernas que se extendían desde los planetas inferiores, el Señor Brahmā se llenó de bienaventuranza trascendental.
Significado: 

El Señor Brahmā, por ser completamente puro, pudo ver al Señor en Su forma original de Viṣṇu, con muchos miles de caras y formas. Ese proceso se denomina autorrealización. La verdadera autorrealización no consiste en percibir la refulgencia impersonal del Señor, sino en ver directamente la forma trascendental del Señor. En este verso se menciona con toda claridad que el Señor Brahmā vio al Señor Supremo como mahā-puruṣa, la Suprema Personalidad de Dios. Arjuna también vio a Kṛṣṇa en esa misma forma, y por esa razón dijo al Señor: paraṁ brahma paraṁ dhāma pavitraṁ paramaṁ bhavān puruṣaṁ śāśvataṁ divyam: «Tú eres el Brahman Supremo, la morada suprema, lo más puro que existe, la Verdad Absoluta. Tú eres la persona original, trascendental y eterna». El Señor es parama-puruṣa, la forma suprema. Puruṣaṁ śāśvatam: Él es eternamente el disfrutador supremo. No se trata de que el Brahman impersonal haya asumido una forma; por el contrario, la refulgencia del Brahman impersonal es una emanación de la forma suprema del Señor. Una vez purificado, Brahmā pudo ver la forma suprema del Señor. El Brahman impersonal no puede tener cabezas, narices, oídos, manos y piernas. Eso no es posible, pues todo ello son atributos de la forma del Señor.

La palabra māyāmayam, como explica Madhvācārya, significa «conocimiento espiritual»: māyāmayaṁ jñāna-svarūpam. La palabra māyāmayam, que describe la forma del Señor, no se debe interpretar en el sentido de «ilusión». Al contrario, la forma del Señor es real, y ver esa forma es el resultado del conocimiento perfecto. Así se confirma en la Bhagavad-gītā: bahūnāṁ janmanām ante jñānavān māṁ prapadyate. La palabra jñānavān se refiere a alguien que tiene conocimiento perfecto. Esa persona puede ver a la Suprema Personalidad de Dios, y, en consecuencia, se entrega al Señor. La cara, la nariz, los oídos, etc., que caracterizan al Señor, son una realidad eterna. Sin esa forma, nadie puede gozar de bienaventuranza. Sin embargo, el Señor, como se afirma en el śāstra, es sac-cid-ānanda-vigraha (īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ sac-cid-ānanda-vigrahaḥ). Cuando se goza de bienaventuranza trascendental perfecta, se puede ver la forma suprema (vigraha) del Señor. En relación con esto, Śrīla Madhvācārya dice:

gandhākhyā devatā yadvat
pṛthivīṁ vyāpya tiṣṭhati
evaṁ vyāptaṁ jagad viṣṇuṁ
brahmātma-sthaṁ dadarśa ha

El Señor Brahmā vio que, del mismo modo que los aromas y colores están difundidos por la tierra, la Suprema Personalidad de Dios penetra toda la manifestación cósmica mediante una forma sutil.