SB 7.9.41
anyonya-janma-maraṇāśana-bhīta-bhītam
paśyañ janaṁ sva-para-vigraha-vaira-maitraṁ
hanteti pāracara pīpṛhi mūḍham adya
Prahlāda Mahārāja, que es un vaiṣṇava puro, ora al Señor, no sólo por él mismo, sino por todas las entidades vivientes que sufren. Hay dos clases de vaiṣṇavas: los bhajanānandīs y los goṣṭhy-ānandīs. Los bhajanānandīs adoran al Señor sólo por su propio beneficio personal, pero los goṣṭhy-ānandīs tratan de elevar a todos los demás al estado de conciencia de Kṛṣṇa, de modo que puedan salvarse. Los necios, incapaces de percibir el ciclo de nacimientos y muertes y las demás miserias de la vida material, no tienen la menor seguridad acerca de qué les va a ocurrir en su siguiente vida. De hecho, esos necios sinvergüenzas materialmente contaminados se han inventado un modo de vida irresponsable y que no tiene en cuenta la siguiente vida. No saben que son nuestras propias actividades las que determinan que recibamos un cierto cuerpo de entre las 8.400.000 especies. En la Bhagavad-gītā, a esos sinvergüenzas se les califica de duṣkṛtino mūḍhāḥ. Los no devotos, las personas que no son conscientes de Kṛṣṇa, tienen que ocuparse en actividades pecaminosas; por consiguiente, son mūḍhas: necios y sinvergüenzas. Son tan necios que ni siquiera saben qué les va a suceder en la siguiente vida. Aunque ven todo tipo de criaturas vivientes comiendo cosas abominables - cerdos que comen excremento, cocodrilos que comen toda clase de carnes, etc - , no se dan cuenta de que ellos mismos están comiendo toda clase de porquerías en su vida actual, y que, por ello, en su próxima vida, estarán destinados a comer las cosas más abominables. Los vaiṣṇavas siempre sienten temor de caer en esa vida abominable, y, para liberarse de esa horrible condición, se ocupan en el servicio devocional del Señor. El Señor, siendo compasivo con ellos, aparece para su beneficio.
yadā yadā hi dharmasya
glānir bhavati bhārata
abhyutthānam adharmasya
tadātmānaṁ sṛjāmy aham
«Cuando quiera y dondequiera que disminuya la práctica religiosa, ¡oh, descendiente de Bharata!, y aumente la irreligión de manera predominante, en ese momento, desciendo personalmente» (Bg. 4.7). El Señor siempre está dispuesto a ayudar a las almas caídas, pero éstas son tan necias y sinvergüenzas que no emprenden el proceso de conciencia de Kṛṣṇa ni siguen las instrucciones de Kṛṣṇa. Por esa razón, el Señor Caitanya Mahāprabhu, a pesar de ser el Señor Supremo, Kṛṣṇa en persona, viene en la forma de un devoto para predicar el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa. Yāre dekha, tāre kaha `kṛṣṇa'-upadeśa. Por lo tanto, debemos ser sirvientes sinceros de Kṛṣṇa. Āmāra ājnāya guru hañā tāra' ei deśa (Cc. Madhya 7.128). Debemos volvernos gurus y propagar por todo el mundo el movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa; para ello, lo único que tenemos que hacer es predicar las enseñanzas de la Bhagavad-gītā.
