SB 7.9.6
sapady abhivyakta-parātma-darśanaḥ
tat-pāda-padmaṁ hṛdi nirvṛto dadhau
hṛṣyat-tanuḥ klinna-hṛd-aśru-locanaḥ
Como se afirma en la Bhagavad-gītā (14.26):
māṁ ca yo 'vyabhicāreṇa
bhakti-yogena sevate
sa guṇān samatītyaitān
brahma-bhūyāya kalpate
«Aquel que se dedica por completo al servicio devocional, firme en todas las circunstancias, trasciende de inmediato las modalidades de la naturaleza material y llega así al plano del Brahman». En otro pasaje de la Bhagavad-gītā (9.32), el Señor dice:
māṁ hi pārtha vyapāśritya
ye 'pi syuḥ pāpa-yonayaḥ
striyo vaiśyās tathā śūdrās
te 'pi yānti parāṁ gatim
«¡Oh hijo de Pṛthā!, aquellos que se refugian en Mí, aunque sean de nacimiento inferior - las mujeres, los vaiśyas [comerciantes] y los śūdras [trabajadores] - , pueden alcanzar el destino supremo».
A partir de estos versos de la Bhagavad-gītā, resulta evidente que Prahlāda Mahārāja, gracias a su excelsa posición como devoto, se purificó de toda la contaminación debida al cuerpo material, a pesar de haber nacido en una familia demoníaca, y a pesar de que la sangre que circulaba por sus venas era sangre prácticamente demoníaca. En otras palabras, esos obstáculos no fueron impedimento para su avance en la senda espiritual, pues estaba en contacto directo con la Suprema Personalidad de Dios. Las personas física y mentalmente contaminadas por el ateísmo no pueden elevarse al plano trascendental; sin embargo, aquel que se libera de la contaminación material adquiere de inmediato la aptitud necesaria para establecerse en el plano del servicio devocional.
