SB 8.12.11
bhūtehitaṁ ca jagato bhava-bandha-mokṣau
vāyur yathā viśati khaṁ ca carācarākhyaṁ
sarvaṁ tad-ātmakatayāvagamo 'varuntse
Como se afirma en la Brahma-saṁhitā:
eko 'py asau racayituṁ jagad-aṇḍa-koṭiṁ
yac-chaktir asti jagad-aṇḍa-cayā yad-antaḥ
aṇḍāntara-stha-paramāṇu-cayāntara-sthaṁ
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi
«Yo adoro a la Personalidad de Dios, Govinda, quien, por medio de una de Sus porciones plenarias, entra en la existencia de cada universo y de cada partícula atómica, y de ese modo manifiesta ilimitadamente Su infinita energía por toda la creación material» (Bs. 5.35).
ānanda-cinmaya-rasa-pratibhāvitābhis
tābhir ya eva nija-rūpatayā kalābhiḥ
goloka eva nivasaty akhilātma-bhūto
govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi
«Yo adoro a Govinda, el Señor primigenio, que reside en Su propio reino, Goloka, con Rādhā, que Se asemeja a Su propia figura espiritual, y que personifica la potencia extática [hlādinī]. Tienen como compañeras a las amigas íntimas de Ella, que personifican extensiones de Su forma corporal y que están imbuidas y penetradas del rasa espiritual perennemente dichoso» (Bs. 5.37).
Aunque Govinda siempre Se encuentra en Su morada (goloka eva nivasati), al mismo tiempo está en todas partes. A Él nada Le es desconocido, y nada puede ocultársele. El ejemplo de este verso compara al Señor con el aire, que está dentro del vasto cielo y dentro de cada cuerpo, pero no deja de ser diferente de todo.
