SB 8.16.5

api vākuśalaṁ kiñcid
gṛheṣu gṛha-medhini
dharmasyārthasya kāmasya
yatra yogo hy ayoginām
Palabra por palabra: 
api — me pregunto; — si; akuśalam — circunstancia poco auspiciosa; kiñcit — alguna; gṛheṣu — en el hogar; gṛha-medhini — ¡oh, esposa mía, que estás apegada a la vida familiar!; dharmasya — de los principios de la religión; arthasya — de la situación económica; kāmasya — de la satisfacción de los deseos; yatra — en el hogar; yogaḥ — el resultado de la meditación; hi — en verdad; ayoginām — incluso de los que no son trascendentalistas.
Traducción: 
¡Oh, esposa mía, que estás muy apegada a la vida familiar!, cuando se siguen correctamente los principios de la religión, el crecimiento económico y la satisfacción de los sentidos, las actividades de la vida doméstica no son diferentes de las actividades de los trascendentalistas. Me pregunto si no habrán surgido desviaciones en el seguimiento de esos principios.
Significado: 

En este verso, Kaśyapa Muni se dirige a su esposa, Aditi, con la palabra gṛha-medhini, que significa «el que está satisfecho con una vida familiar orientada hacia el placer de los sentidos». Por lo general, los casados buscan la complacencia de los sentidos en el campo de las actividades realizadas para obtener resultados materiales. Esos gṛhamedhīs tienen un solo objetivo en la vida: el placer de los sentidos. Por esa razón, las Escrituras dicen: yan maithunādi-gṛhamedhi-sukhaṁ hi tuccham: La vida del casado se basa en la complacencia de los sentidos, de modo que la felicidad que puede obtener es muy pobre. Con todo, el proceso védico es tan amplio que incluso las actividades de la vida familiar pueden amoldarse a los principios regulativos de dharma, artha, kāma y mokṣa. Nuestro objetivo debe ser la liberación, pero, a quien no le es posible abandonar de inmediato la complacencia de los sentidos, en los mandamientos de los śāstras se le recomienda la forma de seguir los principios de la religión, el crecimiento económico y la complacencia de los sentidos. Como se explica en el Śrīmad-Bhāgavatam (1.2.9): dharmasya hy āpavargyasya nārtho `rthāyopakalpate: «En verdad, todas las ocupaciones prescritas tienen por objeto la liberación final. Nunca deben llevarse a cabo en busca de ganancia material». Las personas casadas no deben pensar que el propósito de la religión es facilitar la complacencia de los sentidos en la vida familiar. También la vida de casado debe orientarse hacia el progreso en la senda de la comprensión espiritual, que es el medio que, en última instancia, nos permitirá liberarnos de las garras de la materia. La vida del casado, cuando tiene por objeto la comprensión del objetivo supremo de la vida (tattva-jijñāsā), es idéntica a la vida de un yogī. Por esa razón, Kaśyapa Muni preguntó a su esposa si se estaban siguiendo correctamente los principios de la religión, el crecimiento económico y la complacencia de los sentidos conforme a los mandamientos de los śāstras. Tan pronto como nos desviamos de esos mandamientos, surge la confusión y perdemos de vista el objetivo de la vida familiar.