SB 8.22.36
saṅgāt te bhāva āsuraḥ
dṛṣṭvā mad-anubhāvaṁ vai
sadyaḥ kuṇṭho vinaṅkṣyati
El Señor aseguró a Bali Mahārāja que le protegería en toda circunstancia; por último, también le aseguró que le protegería de los nocivos efectos del contacto con los demonios. Ciertamente, Bali Mahārāja llegó a ser un devoto excelso, pero padecía cierta ansiedad debido a que sus compañías no eran estrictamente devocionales. Por esa razón, la Suprema Personalidad de Dios le aseguró que su mentalidad demoníaca sería destruida. En otras palabras, la relación con devotos destruye la mentalidad demoníaca.
satāṁ prasaṅgān mama vīrya-saṁvido
bhavanti hṛt-karṇa-rasāyanāḥ kathāḥ
El demonio que se relaciona con devotos dedicados a glorificar a la Suprema Personalidad de Dios, poco a poco se vuelve devoto.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Vigésimo Segundo del Canto Octavo del , titulado «Bali Mahārāja ofrece su propia vida».
