ekadā kṛtamālāyāṁ
kurvato jala-tarpaṇam
tasyāñjaly-udake kācic
chaphary ekābhyapadyata
Traducción:
Un día, mientras el rey Satyavrata realizaba austeridades ofreciendo agua a orillas del río Kṛtamālā, en el agua que llenaba el cuenco de sus manos apareció un pececillo.