SB 8.3.15

namo namas te 'khila-kāraṇāya
niṣkāraṇāyādbhuta-kāraṇāya
sarvāgamāmnāya-mahārṇavāya
namo 'pavargāya parāyaṇāya
Palabra por palabra: 
namaḥ — ofrezco mis respetuosas reverencias; namaḥ — de nuevo ofrezco mis respetuosas reverencias; te — a Ti; akhila-kāraṇāya — a la causa suprema de todo; niṣkāraṇāya — a Ti, que no tienes causa; adbhuta-kāraṇāya — la maravillosa causa de todo; sarva — todo; āgama-āmnāya — al origen del sistema paramparā de todo el conocimiento védico; mahā-arṇavāya — el gran océano de conocimiento, o el gran océano en que vierten sus aguas todos los ríos del conocimiento; namaḥ — ofrezco mis reverencias; apavargāya — a Ti, que puedes dar la salvación, la liberación; para-ayaṇāya — el refugio de todos los trascendentalistas.
Traducción: 
Mi Señor, Tú eres la causa de todas las causas, pero Tú mismo no tienes causa. Por lo tanto, Tú eres la maravillosa causa de todo. Yo Te ofrezco mis respetuosas reverencias a Ti, que eres el refugio del conocimiento védico contenido en śāstras como los Pañcarātras y el Vedānta-sūtra, que son representaciones Tuyas; Tú eres, además, el origen del sistema paramparā. Puesto que Tú eres quien puede dar la liberación, eres el único refugio para todos los trascendentalistas. Yo Te ofrezco mis respetuosas reverencias.
Significado: 

En este verso se describe a la Suprema Personalidad de Dios como la causa maravillosa. Es maravilloso en el sentido de que, por ilimitadas que sean Sus emanaciones (janmādy asya yataḥ), la Suprema Personalidad de Dios siempre permanece completo (pūrṇasya pūrṇam ādāya pūrṇam evāvaśiṣyate). La experiencia que tenemos en el mundo material es que una cuenta corriente de un millón de dólares irá disminuyendo a medida que vayamos sacando dinero del banco, hasta que no quede nada. Sin embargo, el Señor Supremo, la Personalidad de Dios, es tan completo que sigue siendo la misma Suprema Personalidad de Dios, a pesar de que de Él Se expanden infinitas Personalidades de Dios. Pūrṇasya pūrṇam ādāya pūrṇam evāvaśiṣyate. Por lo tanto, Él es la causa maravillosa. Govindam ādi-puruṣaṁ tam ahaṁ bhajāmi.

īśvaraḥ paramaḥ kṛṣṇaḥ
sac-cid-ānanda-vigrahaḥ
anādir ādir govindaḥ
sarva-kāraṇa-kāraṇam

«Kṛṣṇa, a quien se conoce como Govinda, es el controlador supremo. Él tiene un cuerpo espiritual, bienaventurado y eterno. Él es el origen de todo. Él no tiene ningún otro origen, pues es la causa original de todas las causas» (Brahma-saṁhitā 5.1).

En este mismo mundo material, podemos ver que el Sol existe desde hace millones de años, y que ha dado luz y calor desde su creación; sin embargo, todavía conserva su poder, sin cambio alguno. ¿Qué puede decirse entonces de la causa suprema, paraṁ brahma, Kṛṣṇa? Todo emana de Él eternamente, pero Él conserva Su forma original (sac-cid-ānanda-vigrahaḥ). En la Bhagavad-gītā (10.8), Kṛṣṇa dice personalmente: mattaḥ sarvaṁ pravartate: «Todo emana de Mí». Todo emana de Kṛṣṇa eternamente, pero Él sigue siendo el mismo Kṛṣṇa, sin ningún cambio. Por lo tanto, Él es el refugio de todos los trascendentalistas que están deseosos de liberarse del cautiverio material.

Todo el mundo debe refugiarse en Kṛṣṇa. Por esa razón, se aconseja:

akāmaḥ sarva-kāmo vā
mokṣa-kāma-udāra-dhīḥ
tīvreṇa bhakti-yogena
yajeta puruṣaṁ param

«La persona inteligente es aquella que, tanto si lo desea todo como si no desea nada, como si desea fundirse en la existencia del Señor, adora al Señor Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, ofreciéndole servicio amoroso trascendental» (Bhāg. 2.3.10). Kṛṣṇa es paraṁ brahma, el Señor Supremo, y paraṁ dhāma, el reposo supremo. Por lo tanto, todo el que desee algo - sea karmī, jñānī o yogī - debe tratar de percibir a la Suprema Personalidad de Dios con gran sinceridad, y todos sus deseos se cumplirán. El Señor dice: ye yathā māṁ prapadyante tāṁs tathaiva bhajāmy aham: «Yo recompenso a las entidades vivientes en la medida en que se entregan a Mí». Incluso el karmī que lo desea todo para su disfrute puede recibirlo todo de Kṛṣṇa. Kṛṣṇa no tiene la menor dificultad en darle lo que desee. La realidad, sin embargo, es que debemos adorar a Kṛṣṇa, la Suprema Personalidad de Dios, para obtener la liberación.

Vedaiś ca sarvair aham eva vedyaḥ. Mediante el estudio de las Escrituras védicas, debemos entender a Kṛṣṇa. Como se confirma en este verso: sarvāgamāmnāya-mahārṇavāya: Él es el océano, y todo el conocimiento védico fluye hacia Él. Por lo tanto, los trascendentalistas inteligentes se refugian en la Suprema Personalidad de Dios (sarva-dharmān parityajya mām ekaṁ śaraṇaṁ vraja). Ése es el objetivo supremo.