SB 8.5.19-20
niḥsattvān vigata-prabhān
lokān amaṅgala-prāyān
asurān ayathā vibhuḥ
samāhitena manasā
saṁsmaran puruṣaṁ param
uvācotphulla-vadano
devān sa bhagavān paraḥ
Cuando los semidioses le explicaron cómo estaban las cosas, el Señor Brahmā se sintió muy preocupado de que los demonios se hubiesen vuelto tan innecesariamente poderosos. Cuando eso ocurre, el mundo entero pasa por una difícil situación, pues los demonios no piensan en el bienestar de la gente, sino sólo en complacer sus propios sentidos. Sin embargo, a los semidioses y devotos les preocupa el bienestar de todos los seres vivos. Śrīla Rūpa Gosvāmī, por ejemplo, renunció a su cargo de ministro y se marchó a Vṛndāvana para beneficio del mundo entero (lokānāṁ hita-kāriṇau). Ésa es la naturaleza de las personas santas o semidioses. Hasta los impersonalistas piensan en el bienestar de la gente. Así pues, Brahmā estaba muy preocupado de ver que los demonios se habían hecho con el poder.
