SB 8.5.19-20

sa vilokyendra-vāyv-ādīn
niḥsattvān vigata-prabhān
lokān amaṅgala-prāyān
asurān ayathā vibhuḥ
samāhitena manasā
saṁsmaran puruṣaṁ param
uvācotphulla-vadano
devān sa bhagavān paraḥ
Palabra por palabra: 
saḥ — el Señor Brahmā; vilokya — al ver; indra-vāyu-ādīn — a todos los semidioses, guiados por Indra y Vāyu; niḥsattvān — privados de toda potencia espiritual; vigata-prabhān — privados de toda refulgencia; lokān — los tres mundos; amaṅgala-prāyān — sumidos en la desdicha; asurān — todos los demonios; ayathāḥ — prosperando; vibhuḥ — el Señor Brahmā, el ser supremo en el mundo material; samāhitena — mediante un ajuste completo; manasā — de la mente; saṁsmaran — recordar una y otra vez; puruṣam — a la Persona Suprema; param — trascendental; uvāca — dijo; utphulla-vadanaḥ — con el rostro brillante; devān — a los semidioses; saḥ — él; bhagavān — el más poderoso; paraḥ — de los semidioses.
Traducción: 
Al ver que los semidioses habían perdido toda su fuerza y su influencia, y que, como consecuencia de ello, los tres mundos estaban desprovistos de toda buena fortuna, con los demonios en una situación de prosperidad, mientras que los semidioses pasaban grandes dificultades, el Señor Brahmā, que está por encima de todos los semidioses y es extraordinariamente poderoso, concentró su mente en la Suprema Personalidad de Dios. Así reanimado, su rostro se iluminó, y dirigió a los semidioses las siguientes palabras.
Significado: 

Cuando los semidioses le explicaron cómo estaban las cosas, el Señor Brahmā se sintió muy preocupado de que los demonios se hubiesen vuelto tan innecesariamente poderosos. Cuando eso ocurre, el mundo entero pasa por una difícil situación, pues los demonios no piensan en el bienestar de la gente, sino sólo en complacer sus propios sentidos. Sin embargo, a los semidioses y devotos les preocupa el bienestar de todos los seres vivos. Śrīla Rūpa Gosvāmī, por ejemplo, renunció a su cargo de ministro y se marchó a Vṛndāvana para beneficio del mundo entero (lokānāṁ hita-kāriṇau). Ésa es la naturaleza de las personas santas o semidioses. Hasta los impersonalistas piensan en el bienestar de la gente. Así pues, Brahmā estaba muy preocupado de ver que los demonios se habían hecho con el poder.