SB 8.8.1
pīte gare vṛṣāṅkeṇa
prītās te 'mara-dānavāḥ
mamanthus tarasā sindhuṁ
havirdhānī tato 'bhavat
La vaca surabhi recibe el nombre de havirdhānī, «la fuente de mantequilla». La mantequilla, una vez derretida y clarificada, produce ghī, mantequilla clarificada, completamente indispensable en la celebración de grandes sacrificios rituales. Como se afirma en la Bhagavad-gītā (18.5): yajña-dāna-tapaḥ-karma na tyājyaṁ kāryam eva tat: El sacrificio, la caridad y la austeridad son esenciales para el perfecto mantenimiento de la paz y la prosperidad de la sociedad humana. Yajña, la celebración de sacrificios, es esencial, y para celebrar yajña es absolutamente necesaria la mantequilla clarificada, que sólo se puede elaborar con leche. Para que haya leche, tiene que haber vacas en abundancia. Por esa razón, en la Bhagavad-gītā (18.44), se recomienda la protección de la vaca (kṛṣi-go-rakṣya-vāṇijyaṁ vaiśya-karma svabhāva-jam).
