SB 9.15.41
vadho brahma-vadhād guruḥ
tīrtha-saṁsevayā cāṁho
jahy aṅgācyuta-cetanaḥ
La persona que se entrega sin reservas a la Suprema Personalidad de Dios se libera de todos sus pecados (ahaṁ tvāṁ sarva-pāpebhyo mokṣayiṣyāmi). Esto es así hasta para el mayor de los pecadores, desde el mismo día, o desde el preciso instante, en que se entrega sin reservas a Śrī Kṛṣṇa. Sin embargo, y para que sirviera de ejemplo, Jamadagni aconsejó a su hijo Paraśurāma que adorase los lugares sagrados. Una persona corriente no podrá entregarse inmediatamente a la Suprema Personalidad de Dios; por ello se le aconseja que viaje por diversos lugares sagrados para encontrarse con personas santas y así irse liberando de las reacciones pecaminosas.
Así terminan los significados de Bhaktivedanta del Capítulo Decimoquinto del Canto Noveno del , titulado «Paraśurāma, el avatāra guerrero».
