SB 9.18.12-14

yair idaṁ tapasā sṛṣṭaṁ
mukhaṁ puṁsaḥ parasya ye
dhāryate yair iha jyotiḥ
śivaḥ panthāḥ pradarśitaḥ
yān vandanty upatiṣṭhante
loka-nāthāḥ sureśvarāḥ
bhagavān api viśvātmā
pāvanaḥ śrī-niketanaḥ
vayaṁ tatrāpi bhṛgavaḥ
śiṣyo 'syā naḥ pitāsuraḥ
asmad-dhāryaṁ dhṛtavatī
śūdro vedam ivāsatī
Palabra por palabra: 
yaiḥ — personas por las cuales; idam — todo este universo; tapasā — por austeridad; sṛṣṭam — fue creado; mukham — el rostro; puṁsaḥ — de la Persona Suprema; parasya — trascendental; ye — aquellos que (son); dhāryate — siempre nace; yaiḥ — personas por las cuales; iha — aquí; jyotiḥ — el brahmajyoti, la refulgencia del Señor Supremo; śivaḥ — auspiciosa; panthāḥ — vía; pradarśitaḥ — es trazada; yān — a quienes; vandanti — ofrecen oraciones; upatiṣṭhante — honran y siguen; loka-nāthāḥ — los dirigentes de los diversos planetas; sura-īśvarāḥ — los semidioses; bhagavān — la Suprema Personalidad de Dios; api — incluso; viśva-ātmā — la Superalma; pāvanaḥ — el purificador; śrī-niketanaḥ — el esposo de la diosa de la fortuna; vayam — nosotros (somos); tatra api — más grandes incluso que los brāhmaṇas; bhṛgavaḥ — descendientes de Bhṛgu; śiṣyaḥ — discípulo; asyāḥ — de ella; naḥ — nuestro; pitā — padre; asuraḥ — que pertenece al grupo de los demonios; asmat-dhāryam — hecho para que nosotras lo vistamos; dhṛtavatī — se lo ha puesto; śūdraḥ — un obrero no brāhmaṇa; vedam — los Vedas; iva — como; asatī — sin castidad.
Traducción: 
Nosotros pertenecemos a la clase de los brāhmaṇas cualificados, que son considerados el rostro de la Suprema Personalidad de Dios. Los brāhmaṇas han creado el universo entero con su austeridad, y siempre mantienen la Verdad Absoluta en lo más profundo del corazón. Ellos han trazado la senda de la buena fortuna, la senda de la civilización védica, y son el único objeto digno de adoración en este mundo; tanto es así que hasta los grandes semidioses, los dirigentes de los planetas, y hasta la Suprema Personalidad de Dios, que es la Superalma, el purificador supremo, el esposo de la diosa de la fortuna, les ofrecen oraciones y les adoran. Y nosotros somos todavía más respetables porque pertenecemos a la dinastía de Bhṛgu. Pero esta mujer, cuyo padre, como todos los demonios, es discípulo nuestro, se ha atrevido a ponerse mi vestido, exactamente como un śūdra que se apodera del conocimiento védico.