SB 9.22.20

vīra-yūthāgraṇīr yena
rāmo 'pi yudhi toṣitaḥ
śāntanor dāsa-kanyāyāṁ
jajñe citrāṅgadaḥ sutaḥ
Palabra por palabra: 
vīra-yūtha-agraṇīḥ — Bhīṣmadeva, el más poderoso de todos los guerreros; yena — por quien; rāmaḥ api — el propio Paraśurāma, la encarnación de Dios; yudhi — en un combate; toṣitaḥ — quedó satisfecho (al ser derrotado por Bhīṣmadeva); śāntanoḥ — por Śāntanu; dāsa-kanyāyām — en el vientre de Satyavatī, tenida por hija de un śūdra; jajñe — nació; citrāṅgadaḥ — Citrāṅgada; sutaḥ — un hijo.
Traducción: 
No había guerrero que pudiera compararse con Bhīṣmadeva. Bhīṣmadeva derrotó al Señor Paraśurāma en un combate, y el Señor Paraśurāma se sintió muy satisfecho con él. Del semen de Śāntanu en el vientre de Satyavatī, la hija de un pescador, nació Citrāṅgada.
Significado: 

Satyavatī en realidad era hija de Uparicara Vasu, que la engendró en el vientre de Matsyagarbhā, una pescadora. Satyavatī fue después criada por un pescador.

El combate entre Paraśurāma y Bhīṣmadeva está relacionado con el rapto de Ambikā, Ambālikā y Ambā, las hijas de Kāśīrāja, que Bhīṣmadeva se llevó por la fuerza para complacer a su hermano Vicitravīrya. Ambā se apegó a Bhīṣmadeva pensando que se casaría con ella, pero Bhīṣmadeva había hecho voto de brahmacarya y no quiso casarse. Ambā acudió entonces a Paraśurāma, el maestro espiritual de Bhīṣmadeva en las artes militares, para que ordenara a Bhīṣmadeva que se casara con ella. Bhīṣmadeva, sin embargo, no aceptó la instrucción de Paraśurāma, y Paraśurāma entonces luchó con él para obligarle a aceptar el matrimonio. Pero Bhīṣma le venció; de esa forma, hizo que Paraśurāma se sintiese muy complacido con él.