SB 9.5.5

tvaṁ dharmas tvam ṛtaṁ satyaṁ
tvaṁ yajño 'khila-yajña-bhuk
tvaṁ loka-pālaḥ sarvātmā
tvaṁ tejaḥ pauruṣaṁ param
Palabra por palabra: 
tvam — ¡oh, visión original de la Suprema Personalidad de Dios!; dharmaḥ — reverencias respetuosas; tvam — a ti; ṛtam — afirmaciones alentadoras; satyam — la verdad suprema; tvam — tú; yajñaḥ — sacrificio; akhila — universal; yajña-bhuk — el disfrutador de los frutos del sacrificio; tvam — tú; loka-pālaḥ — el sustentador de los diversos planetas; sarva-ātmā — omnipresente; tvam — tú; tejaḥ — poder; pauruṣam — de la Suprema Personalidad de Dios; param — trascendental.
Traducción: 
¡Oh, rueda Sudarśana!, tú eres religión, eres verdad y eres afirmaciones alentadoras. Tú eres sacrificio, y eres el disfrutador de los frutos del sacrificio. Tú eres el sustentador del universo entero, y el poder trascendental supremo en manos de la Suprema Personalidad de Dios. Tú eres la visión original del Señor, y por ello recibes el nombre de Sudarśana. Puesto que lo has creado todo con tus actividades, eres omnipresente.
Significado: 

La palabra sudarśana significa «visión auspiciosa». Las enseñanzas védicas nos indican que el mundo material ha sido creado por la mirada de la Suprema Personalidad de Dios (sa aikṣata, sa asṛjata). La Suprema Personalidad de Dios lanzó Su mirada sobre el mahat-tattva, la energía material total, que, al agitarse, dio origen a toda la existencia. Los filósofos occidentales a veces dicen que la causa original de la creación fue una masa que explotó. Si identificamos esa masa con la energía material total, el mahat-tattva, podremos entender que esa masa fue agitada por la mirada del Señor, de modo que la mirada del Señor es la causa original de la creación material.