SB 9.7.7

traiśaṅkavo hariścandro
viśvāmitra-vasiṣṭhayoḥ
yan-nimittam abhūd yuddhaṁ
pakṣiṇor bahu-vārṣikam
Palabra por palabra: 
traiśaṅkavaḥ — el hijo de Triśaṅku; hariścandraḥ — llamado Hariścandra; viśvāmitra-vasiṣṭhayoḥ — entre Viśvāmitra y Vasiṣṭha; yat-nimittam — a causa de Hariścandra; abhūt — hubo; yuddham — una gran lucha; pakṣiṇoḥ — ambos transformados en aves; bahu-vārṣikam — por muchos años.
Traducción: 
El hijo de Triśaṅku fue Hariścandra. Hariścandra fue la causa de una disputa entre Viśvāmitra y Vasiṣṭha, que, transformados en aves, lucharon entre sí durante muchos años.
Significado: 

Viśvāmitra y Vasiṣṭha siempre estaban enemistados. En el pasado, Viśvāmitra, que era kṣatriya, se sometió a rigurosas austeridades porque quería ser brāhmaṇa, pero Vasiṣṭha no estaba dispuesto a aceptarle. Debido a esto, entre ellos siempre había motivos de discordia. Más tarde, sin embargo, Vasiṣṭha aceptó a Viśvāmitra, pues apreció en él la virtud del perdón. En cierta ocasión, Hariścandra celebró un yajña en el que Viśvāmitra actuó como sacerdote. Pero Viśvāmitra se enfadó con él y le quitó todas sus posesiones, diciendo que eran la donación que le correspondía como dakṣiṇā. Ese acto, que no fue del agrado de Vasiṣṭha, dio lugar a un nuevo enfrentamiento. El conflicto fue tan grave que llegaron al punto de maldecirse. Uno dijo: «¡Conviértete en pájaro!», y el otro respondió: «¡Transfórmate en pato!». Así, transformados en aves, lucharon durante años a causa de Hariścandra. Hemos hablado ya de Saubhari, el gran yogī místico que cayó víctima de la complacencia sensorial, y ahora encontramos a dos grandes sabios de la talla de Vasiṣṭha y Viśvāmitra transformados en pájaros. Así es el mundo material. Ābrahma-bhuvanāl lokāḥ punar āvartino 'rjuna. Mientras estemos en este mundo, en este universo material, y aunque poseamos las cualidades materiales más elevadas, tendremos que sufrir las miserias del nacimiento, la muerte, la vejez y las enfermedades (janma-mṛtyu-jarā-vyādhi). Por esa razón, Kṛṣṇa dice que el mundo material es sencillamente miserable (duḥkhālayam aśāśvatam). El Bhāgavatam dice: padaṁ padaṁ yad vipadām: Hay peligro a cada paso. El movimiento para la conciencia de Kṛṣṇa, que ofrece al ser humano la oportunidad de salir del mundo material por el simple hecho de cantar el mantra Hare Kṛṣṇa, es, por lo tanto, la mayor bendición para la sociedad humana.