SB 9.9.23-24

rakṣaḥ-kṛtaṁ tad viditvā
cakre dvādaśa-vārṣikam
so 'py apo-'ñjalim ādāya
guruṁ śaptuṁ samudyataḥ
vārito madayantyāpo
ruśatīḥ pādayor jahau
diśaḥ kham avanīṁ sarvaṁ
paśyañ jīvamayaṁ nṛpaḥ
Palabra por palabra: 
rakṣaḥ-kṛtam — que era obra únicamente del rākṣasa; tat — el hecho de servirle carne humana; viditvā — al comprender; cakre — (Vasiṣṭha) realizó; dvādaśa-vārṣikam — doce años de penitencia para expiar; saḥ — Saudāsa; api — también; apaḥ-añjalim — un poco de agua en la mano; ādāya — tomando; gurum — a su maestro espiritual, Vasiṣṭha; śaptum — para maldecir; samudyataḥ — se disponía; vāritaḥ — le fue prohibido; madayantyā — por su esposa, llamada también Madayantī; apaḥ — el agua; ruśatīḥ — fortalecida con el canto de un mantra; pādayoḥ jahau — lanzó sobre sus piernas; diśaḥ — todas las direcciones; kham — en el cielo; avanīm — en la superficie del mundo; sarvam — por todas partes; paśyan — ver; jīva-mayam — lleno de entidades vivientes; nṛpaḥ — el rey.
Traducción: 
Cuando comprendió que no había sido el rey, sino el rākṣasa, quien le había servido carne humana, Vasiṣṭha inició un período de doce años de austeridades para purificarse por haber maldecido al rey, que era inocente. Mientras tanto, el rey Saudāsa tomó agua, cantó el śapa-mantra y se dispuso a maldecir a Vasiṣṭha, pero su esposa, Madayantī, se lo prohibió. El rey vio entonces que las diez direcciones, el cielo y la superficie del globo estaban llenos por todas partes de entidades vivientes.